EL DERECHO A LA REPLICA

POR SAMUEL LEWIS GALINDO

El tema de la libertad de expresión acapara la atención  pública.

Los periodistas de manera insistente sostienen  que debe ampliarse el alcance de ella –la libertad- para lo cual se debe despenalizar las disposiciones legales que existen en la actualidad.    Los periodistas manifiestan, casi en su totalidad, que la ley actual  limita el ejercicio de la profesión, que sobre ellos, pende una espada de Damocles y favorecen que cualquier acción del afectado por considerar que se ha injuriado con su honra deben hacerlo en el ramo civil y no por lo penal.

Por otro lado, hay un grupo de abogados liderizado por el Lic. Rogelio Cruz que sostiene que la penalización debe mantenerse, pero que esta, la definición de los cargos, debe estar separada de cualquier ingerencia del Ministerio Público o del Organo Judicial.  Favorecen la tesis de que sean los jurados de conciencia quienes definan si hay o no delito contra la honra del afectado.

Estoy de acuerdo que en la nueva ley  debe despenalizarse el cargo, pero a la vez debe establecerse muy claro el derecho que tiene el afectado a la replica.  No creo que el honor de una persona puede repararse monetariamente, pero debe tener quien se siente afectado  su derecho a replica, es decir, a su defensa.  La replica por lo general, no la vienen cumpliendo los medios de comunicación; obvian por lo regular este precepto.  Una noticia a la cual le dan gran prominencia, la replica del afectado aparece escondida en algún lugar del medio.  El afectado en su honra no recibe el mismo trato en la información.  Debe asegurarse que los medios de comunicación cuenten con toda la libertad para publicar sus noticias sin ninguna cortapisa que pueda afectarle el derecho informativo que tienen.  Pero a la vez debe permitirse que el afectado que considera que le afecta su honra reciba el mismo trato.

En Panamá, gracias a Dios, hemos tenido en los últimos años, desde 1989, una amplia libertad de expresión.  No hay más que ver cualquier medio de comunicación para confirmarlo.  Esa libertad es sagrada, en ella descansa nuestra democracia.  Si los periodistas sienten que la ley, tal como está, limita su trabajo, tenemos que eliminar estos artículos, pero también debemos exigir a los medios que no abusen y cumplan fielmente con la ética que todo medio responsable debe tener.

La noticia no debe originarse en “se comenta por ahí”; “se dice”; “pareciera”, etc., etc.  Debe tener ella siempre una fuente segura que le de al lector la veracidad de la misma y no se afecte la honra de terceros.

Octubre 18, 2010.

 

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