Samuel Lewis Galindo

| Un espacio para reflexionar

Autor: Samuel Lewis Galindo (página 2 de 2)

GUILLERMO ENDARA SINONIMO DE HONESTIDAD Y DE LUCHA

GUILERMO ENDARA,

SINONIMO DE HONESTIDAD Y DE LUCHA

POR SAMUEL LEWIS GALINDO

Al morir Don Guillermo Endara pienso que es muy oportuno que narre la anécdota de cómo se dio su candidatura presidencial por el entonces Partido Solidaridad.

Un buen día recibí una llamada de mi buen amigo el Lic. José Raúl Mulino, uno de los líderes de la Cruzada Civilista, quien me pidió una cita para el expresidente Endara.  Acordamos la fecha y la hora.  En esa época yo era Presidente del Partido Solidaridad.

La reunión se dio en mi oficina y después de un largo rato en el cual se hablaron cosas intrascendentes le dije al Sr. Endara:  “Que te ha traído por aquí?  Pues nosotros no hemos tenido ninguna relación política y muy escasa personal.”  “Cuchungo” me contestó:  “Vengo a que me postulen como candidato a la Presidencia de la República.”   Yo me reí y le dije:  “Yo no puedo poner candidatos.  Hay organismos del Partido que les toca ese papel”.

Decidí como Presidente del partido enviar a tres destacados miembros de Solidaridad, quienes simpatizaban con la candidatura del Sr. Torrijos, para que hicieran una gira nacional con el objeto de determinar la viabilidad de la aspiración del Sr. Endara.  Todos, absolutamente todos, me manifestaron que el Sr. Endara tenía una gran aceptación en  los distintos organismos del Partido.  Posteriormente, invité al Sr. Endara a una reunión de la Junta Directiva, la cual quedó muy bien impresionada por sus planes de gobierno.  Se convocó entonces a la Comisión Política a la cual asistió el expresidente Endara.  La Comisión, con la excepción de dos personas, que después ingresaron al PRD, se manifestaron muy favorables a la candidatura del Sr. Endara y que debía recomendársele su nombre a la Convención Nacional  que fue la que postuló a Don Guillermo Endara como Candidato a la Presidencia de la República por Solidaridad.

No hay la menor duda de que la candidatura del Sr. Endara fue muy positiva para el Partido Solidaridad que, gracias a sus esfuerzos y luchas, acompañado por su señora esposa a quien siempre llamaba “mi adorada”, logró, básicamente, por su gran prestigio, ocupar una segunda posición, muy cerca del PRD que con Martín Torrijos como candidato había logrado el triunfo.

Posteriormente a la campaña el Sr. Endara decidió crear su propio partido al cual llamó Vanguardia Moral de la Patria.

El expresidente Endara fue honesto en todo momento y se caracterizó con su estilo folclórico  decir con claridad su pensamiento.  Es decir, Endara siempre fue  honesto consigo mismo y con la sociedad panameña; nunca escondió su manera de pensar y jamás tuvo “pelos en la lengua”.

Don Guillermo Endara pasará a la historia como un gran Presidente quien le dio al país la democracia que hoy día  todos disfrutamos.

Septiembre 29, 2009.

EL DERECHO A LA REPLICA

EL DERECHO A LA REPLICA

POR SAMUEL LEWIS GALINDO

El tema de la libertad de expresión acapara la atención  pública.

Los periodistas de manera insistente sostienen  que debe ampliarse el alcance de ella –la libertad- para lo cual se debe despenalizar las disposiciones legales que existen en la actualidad.    Los periodistas manifiestan, casi en su totalidad, que la ley actual  limita el ejercicio de la profesión, que sobre ellos, pende una espada de Damocles y favorecen que cualquier acción del afectado por considerar que se ha injuriado con su honra deben hacerlo en el ramo civil y no por lo penal.

Por otro lado, hay un grupo de abogados liderizado por el Lic. Rogelio Cruz que sostiene que la penalización debe mantenerse, pero que esta, la definición de los cargos, debe estar separada de cualquier ingerencia del Ministerio Público o del Organo Judicial.  Favorecen la tesis de que sean los jurados de conciencia quienes definan si hay o no delito contra la honra del afectado.

Estoy de acuerdo que en la nueva ley  debe despenalizarse el cargo, pero a la vez debe establecerse muy claro el derecho que tiene el afectado a la replica.  No creo que el honor de una persona puede repararse monetariamente, pero debe tener quien se siente afectado  su derecho a replica, es decir, a su defensa.  La replica por lo general, no la vienen cumpliendo los medios de comunicación; obvian por lo regular este precepto.  Una noticia a la cual le dan gran prominencia, la replica del afectado aparece escondida en algún lugar del medio.  El afectado en su honra no recibe el mismo trato en la información.  Debe asegurarse que los medios de comunicación cuenten con toda la libertad para publicar sus noticias sin ninguna cortapisa que pueda afectarle el derecho informativo que tienen.  Pero a la vez debe permitirse que el afectado que considera que le afecta su honra reciba el mismo trato.

En Panamá, gracias a Dios, hemos tenido en los últimos años, desde 1989, una amplia libertad de expresión.  No hay más que ver cualquier medio de comunicación para confirmarlo.  Esa libertad es sagrada, en ella descansa nuestra democracia.  Si los periodistas sienten que la ley, tal como está, limita su trabajo, tenemos que eliminar estos artículos, pero también debemos exigir a los medios que no abusen y cumplan fielmente con la ética que todo medio responsable debe tener.

La noticia no debe originarse en “se comenta por ahí”; “se dice”; “pareciera”, etc., etc.  Debe tener ella siempre una fuente segura que le de al lector la veracidad de la misma y no se afecte la honra de terceros.

Octubre 18, 2010.

 

EL 11 DE OCTUBRE

EL 11 DE OCTUBRE

POR SAMUEL LEWIS GALINDO

El 11 de octubre de 1968  los militares encabezados por Omar Torrijos y     Boris Martínez derrocaron al gobierno constitucional del Dr. Arnulfo Arias Madrid en un movimiento inicialmente sin derramamiento de sangre.  Anteriormente en nuestra historia política se habían dado “golpes de estado”, pero siempre los mismos eran disfrazados de constitucionales.  Lo que se dio el 11 de octubre fue una sorpresa para algunos, pero para otros el mismo era esperado como un “mal necesario” por los antecedentes  que se dieron a todo lo largo de la campaña política.  Esta se caracterizó por su violencia física y verbal.

Los candidatos fueron el Arquitecto David Samudio, liberal de muchos años y  un hombre con grandes meritos por sus logros principalmente como ministro de Hacienda y el Dr. Arnulfo Arias Madrid un líder indiscutible de un sector mayoritario del pueblo panameño.  La campaña se  caracterizó desde su inicio, por la violencia.  Esta fue de parte de todos los involucrados –gobiernistas y opositores.  La clase política permitió y participó activamente en la diatriba y en los insultos personales que se dieron.  No se respetó ninguna honra y la violencia física completó la pugna entre los partidarios de ambos candidatos.  Arnulfo Arias salió triunfador en los comicios  que se caracterizaron lamentablemente por la violencia.  Los partidarios del Dr. Arnulfo Arias lucharon con gran denuedo por que “se respetara el voto”.  No hay la menor duda de que mayoritariamente ese voto favoreció al líder panameñista.  El escrutinio de votos se llevó a cabo en la Cámara de comercio.  A pesar de las buenas intenciones de la Junta Nacional de Escrutinio, presidida por Octavio Tribaldos, ciudadano de sólida reputación y de indiscutible integridad, este recuento de votos, fue rodeado de muchos actos de violencia provocado por la pasión que mostraron los grupos en pugna.

El Dr. Arnulfo Arias pocos días antes de la toma de posesión escogió directamente a los miembros de la Cámara de Diputados y a los Concejales.  Fueron a escasas horas antes del 1º. de octubre cuando la ciudadanía pudo saber quienes habían sido “electos”.   Es decir, el Dr. Arnulfo Arias Madrid violentó la legitimidad de las urnas.  Esto decepcionó a muchos de sus simpatizantes que habían luchado a brazo torcido porque prevaleciera la “verdad del voto”.    Esta actitud y la actuación descomedida por la clase política permitieron  según muchos panameños el golpe del 11 de octubre.   El pueblo no se levantó a favor del Presidente derrocado y aceptó pasivamente, pero sin ninguna simpatía, el golpe militarista.  Torrijos posteriormente se constituyó en el Jefe Militar único y gobernó sin constitución por varios años.  Hizo algunas cosas buenas y otras malas.  Despertó grandes pasiones y no es oportuno que se haga todavía una evaluación justa de sus meritos y fracasos.  Tocará a los historiadores del  mañana escribir en forma objetiva sobre el legado de Torrijos.

Octubre 11, 2007.

 

Anécdotas

Anécdotas Personales (I):

ARNULFO ARIAS Y LA “MARUQUEL”

POR SAMUEL LEWIS GALINDO

Miembros de mi familia, en especial mi yerno Dimitri  Mamay,  me han pedido con mucha insistencia que  narre  algunos hechos –trascendentales e importantes unos y triviales otros- en los cuales tuve alguna participación en mi larga vida pública.  Pienso que  en estos días  cercanos a la Navidad es una época propicia para hacerlo.  Lo haré sin mantener un orden cronológico de los acontecimientos y con la esperanza de que estas vivencias personales sean de algún interés para quienes tengan  la amabilidad de leerlas.

En las elecciones de 1968 yo había respaldado, como integrante de la Coalisión Patriótica Nacional, la candidatura presidencial del Dr. Arnulfo Arias M.    El  día 11 de octubre  a escasos días de haber tomado posición de su alto cargo  fue derrocado por un golpe militar.  El Dr. Arias se refugió en la entonces Zona del Canal, en una casa de dos pisos cercana al Edificio de la Administración del Canal, en Balboa Heights.  El día 13 de octubre se llevó a cabo una reunión en dicha casa presidida por el Dr. Arias y a la cual asistieron las principales figuras políticas  que lo respaldaban.  Me tocó asistir en representación del Ing. Juan De Arco Galindo y del Mayor Alfredo Alemán, quienes estaban enfermos y habían sido factores importantisimo en el triunfo electoral del derrocado Presidente.  Patricio Janson custodiaba la entrada a dicha casa y era la persona que daba autorización para que ingresaran a la misma los previamente invitados.  Por mi poca edad, entonces era muy joven, y con muy escasa experiencia en cuestiones políticas, me sentí, por supuesto, incomodo ante la calidad y jerarquía de las personas, muy representativas todas, que se encontraban en la reunión tratando el delicado asunto que nos ocupaba, que en síntesis era el “qué hacer”.

Después de escuchar por un buen rato distintas y muy variadas recomendaciones que los integrantes del grupo le hacían al Dr. Arias, me llené de coraje y me atreví a sugerirle:  “Ud., Dr. Arias, tiene a su disposición el yate “Maruquel”, cuyo propietario, Don Samy Boyd, lo ha puesto a su disposición y él está anclado en el Club de Yates de Balboa.  Trasládese, le dije,  en él a algún  punto en el litoral Pacífico, que esté bajo la jurisdicción panameña”.  El me contestó con rapidez:  “Mire jovencito, la Zona del Canal, donde nos encontramos, es territorio panameño.  Ellos, los EEUU, armaron a nuestros militares y yo solo les estoy exigiendo que me den también las armas  para poder recuperar el poder que me dio el pueblo panameño”.

Después de varias horas se terminó la reunión y yo me retiré pensando con preocupación que el golpe triunfaría si en 2 ó 3 días el Dr. Arnulfo Arias no se ubicaba en alguna parte del territorio bajo nuestra jurisdicción  y emprendiera una lucha por regresar a la Presidencia de la República.

Mis temores resultaron ciertos.  Arnulfo Arias viajó a las pocas semanas en exilio a los EEUU y los militares que habían dado el golpe como un acto de defensa fueron poco a poco  consolidándose en el poder y dándole una filosofía política a sus acciones.

¿Habría cambiado la historia panameña si el Dr. Arias atendiendo la sugerencia de un “bisoño” se hubiera embarcado en el “Maruquel”?  Son, indudablemente, interrogantes que quedarán sin respuesta.

Noviembre 30, 2004.

Anécdotas Personales III La Vacuna Salk

Anécdotas Personales (III):

“LA VACUNA SALK Y LA PRIMERA DAMA”

POR SAMUEL LEWIS GALINDO

Don Ricardo Arias Espinosa tuvo siempre un especial aprecio por mi familia, muy particularmente  por mi hermano Gabriel y por mi.   Cuando ascendió a la Presidencia de la República trató siempre, en distintas formas, de hacernos alguna distinción.

En la década  de los 50 yo no había superado todavía mi aversión a volar.  Siempre buscaba alguna excusa para evitar utilizar los aviones.  En 1951 fui a Europa y me tomó cerca de 23 días el llegar por barco al Viejo Continente y regresar al país.  En avión lo hubiera hecho en horas, no días.

En esas circunstancias, mejor dicho, con mis temores vigentes, recibí un buen día una llamada del Presidente Ricardo Arias para manifestarme que me había nombrado con JD Bazán, representantes de Panamá en la toma de posesión del nuevo Presidente de Brasil, Jucelino Kubischech.  Le di junto con el No una excusa que él, por supuesto no aceptó al manifestarme:  “Estas muy joven y no sabes que a un Presidente amigo no se le dice no.  Pregúntale, terminó diciéndome, su opinión a tu Padre”.  Pasaron algunos días y no recuerdo que explicación di, pero Bazán se fue solo a Río sin mi compañía.

En ese tiempo yo bajo el seudónimo de Salegal escribía ocasionalmente en el periódico de mi padre, El País.  En esos días se desató en Panamá una gran epidemia de poliomielitis.  Poco antes de ese brote epidémico el Dr. Jonas Salk había perfeccionado la vacuna que lleva su nombre.  En la Zona del Canal se inició un programa masivo de vacunación a la población norteamericana.  Mientras que los panameños estábamos desprovistos de ella. Escribí entonces en El País, invitando a las autoridades a adquirir la vacuna y darle así la protección a la población.  El Presidente Arias Espinosa recogió mi observación y decidió enviar a Washington una comitiva integrada por su señora esposa doña Olga Arias de Arias en la cual me incluyó.  No pude, por supuesto, decir esta vez que no.  Doña Olga dama de singulares virtudes, conjugó en ella elegancia, inteligencia y carácter.  Ella fue a Washington y ante la indiferencia de nuestra representación diplomática en relación a la importante misión que ella tenía, tuvo que actuar prácticamente sola  demostrando gran habilidad,  tacto y firmeza frente a las autoridades norteamericanas.  Como último recurso, ya que las  solicitudes panameñas no habían conducido a nada en las esferas subalternas del Departamento de Salud, acudió al propio Presidente Eisenhower y a su señora esposa para lograr de estos que EEUU nos vendiera la nueva vacuna.  Tuvo prontamente éxito.  El argumento central utilizado por la Primer Dama fue siempre: “a la Zona del Canal y a la Ciudad de Panamá solamente los separa una avenida, la 4 de Julio.  De un lado de la avenida todos están vacunados y del otro ninguno”.

Regresamos a Panamá con la vacuna Salky el Patronato contra el Polio pudo iniciar la campaña de vacunación.  Doña Olga como muestra de agradecimiento  por mi iniciativa y la modesta ayuda que pude brindarle en su misión me obsequió, pagándolas de su propio recurso, unas finas mancuernas que aún conservo como recuerdo de una misión que llevé a cabo en Washington en compañía de una gran dama.

Diciembre 1, 2004.

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